sábado, 11 de marzo de 2017


Esta semana hemos celebrado, como todos los años,  el Día Internacional de la Mujer. En el instituto contamos con la presencia de la autora Anna Rubio, que compartió con nuestro alumnado su pasión por la escritura y que deleitó a todos con la lectura de alguno de sus textos; además, nos contó algunas anécdotas sobre su estancia de dos meses en Shangai, gracias a haber obtenido una beca internacional para jóvenes escritores.
En nombre de todo el centro, le doy las gracias, y la invito a hacernos el regalo de volver pronto a nuestro instituto , que fue también durante tres años el suyo.
 Por cierto, en este mismo blog, con fecha 23 de febrero de 2010, publicamos su maravilloso relato Hipàtia, así que no dejéis de buscarlo y leerlo. Seguro que os gustará.


También en torno a esta celebración, los alumnos y alumnas han realizado distintas actividades para potenciar la toma de conciencia de la discriminación que, por desgracia, aún vivimos.


DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER, por Lucía Izquierdo.

El 8 de Marzo, Día internacional de la Mujer, es una fecha que se celebra en todo el mundo. Este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.


Se celebra des del 19 de Marzo de 1911. Hay cuatro hitos que marcan este día:
-La marcha de cientos de mujeres en Nueva York contra los salarios bajos y las condiciones inhumanas del trabajo.
-La conferencia Internacional de Mujeres en Dinamarca.
-La muerte de más de 140 mujeres inmigrantes en una fábrica de Boston.
-La declaración de huelga de las mujeres rusas en demanda de “pan y paz” frente a la primera guerra mundial.
Este año se cumplen muchos años luchando por aumentar la justicia social de la mujer.
Durante las últimas décadas, los derechos a la mujer han mejorado y avanzan en aspectos pero siguen estancados en demasiados lugares y sectores.
Ser mujer, todavía hoy, significa estar por debajo del nombre en muchos aspectos.




Mujeres que la historia esconde, por Ana Sopromazde y Salín Samsal
¿Cuántas figuras históricas femeninas habéis estudiado en clase en comparación con los hombres? ¿Qué cuentan los libros de historia o de literatura sobre la lucha de la mujer para llegar a tener la misma libertad de la que los hombres disfrutan? Muchos se olvidan del papel que las mujeres  han desarrollado a lo largo de los siglos y todo lo que estas han contribuido en el avance de la sociedad, las ciencias y el arte. Si nos detenemos a pensarlo, es natural que no sepamos de ellas si la misma historia se ha empeñado en silenciarlas y oprimirlas.
Pongamos un ejemplo, ¿A quién creéis que podemos agradecer que hoy dispongamos de ordenadores? Claro que el ordenador en sí lo creó un hombre (John Atanasoff), pero fue Ada Lovelace, la conocida como madre de la informática, la que creó el primer algoritmo procesado por una máquina ; o también Radia Perlman , cuyo trabajo hoy nos permite disfrutar de internet.
Por otra parte, también nos encontramos con las mujeres que trabajan o trabajaron en el campo de la ciencia y sus descubrimientos fueron esenciales para llegar a donde hoy en día nos encontramos. El caso de Rosalind Franklin en los últimos años ha comenzado a ganar el reconocimiento que se merece, la mujer responsable de importantes contribuciones a la comprensión dela estructura del ADN.  Todo el mérito se lo llevaron sus compañeros Watson y Crick, que se llevaron un premio Nobel y ni siquiera mencionaron a Franklin en su discurso (sin la ayuda de la cual posiblemente no habrían llegado a su descubrimiento)
¿Y qué nos dicen los libros de sociales de las mujeres que lucharon por sus propios derechos y libertad? En la historia de nuestro país destaca la política y abogada feminista Clara Campoamor. Cuando las mujeres eran una exagerada minoría en las universidades españolas, Clara consiguió hacerse un hueco y se licenció en derecho. Cuando ellas raramente ejercían, Clara trabajó como abogado y tramitó los primeros divorcios. Cuando las mujeres no existían en el Parlamento, ella entró en el hemiciclo defendiendo sus derechos. Cuando incluso había mujeres que no aceptaban el voto femenino, Clara Campoamor luchó por conseguirlo. 
Estas mujeres valientes, inteligentes y luchadoras para la historia son simplemente   “mujer de…” o “hija de…”. Pero no se nos puede reducir a eso, claramente no somos menos inteligentes o menos fuertes que los hombres. ¿Cómo se supone que debemos demostrarlo si cada vez que conseguimos algo se nos ignora completamente?




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